La Ley de Ayuda a Dependencia se
creó hace 7 años con la pretensión de lograr la igualdad entre todos los
ciudadanos en cuanto a la autonomía personal y atender a todas aquellas
personas que son dependientes. Entendemos por dependientes a personas mayores
que no tengan valía propia y a personas con discapacidad.
Para poder acceder al beneficio
que ofrece esta ley se tienen que cumplir una serie de requisitos
indispensables, como son:
- Encontrarse en estado de dependencia.
- Residir en el territorio español por 5 años, dos de los cuales deben ser inmediatamente anteriores a la presentación de la solicitud.
- Las personas que no tengan nacionalidad española se tendrán que regir por la ley 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, en los tratados internacionales y en los convenios establecidos con su país de origen.
Con esta ley, se garantizarán
condiciones básicas y servicios óptimos para que la calidad de vida de las
personas dependientes sea mejorada. No solo se ofertaran servicios que
incrementen esa calidad de vida, sino que también se accederá a prestaciones
económicas.
Los servicios que se ofertan con el SAAD son los siguientes:
- Servicio de la prevención de las situaciones de dependencia y promoción de la autonomía personal.
- Servicio de teleasistencia.
- Servicio de ayuda a domicilio.
- Servicio de Centro de Día y de Noche.
- Servicio de Atención
Las prestaciones económicas son
tres:
- Vinculada al servicio
- Para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.
- Asistencia personal.
A fecha de 31 de octubre de este
año, 2013, 17.362 personas son cuidadores no profesionales de personas con
dependencia, estando a la cabeza Andalucía con más de 3.5000 beneficiarios,
seguido por un margen más o menos amplio de Cataluña y Galicia. Estas personas
no profesionales gozan de una prestación económica proveniente del estado que
se está resintiendo a medida que la crisis avanza. Este hecho puede traer sus
consecuencias positivas y negativas:
Por un lado, la no
profesionalización del cuidado puede llevar a una atención pobre respecto a la
que se podría recibir por parte de una persona que sabe de lo que hace. Además se
están reduciendo puestos de trabajo de personas cualificadas como pueden ser
terapeutas ocupacionales, educadores o trabajadores sociales.
Por el otro lado, y es
por el que me inclino, es que estas personas están recibiendo una ayuda gracias
a la labor de cuidar de un hijo, un padre o un hermano que en el fondo le tendrían
que cuidar igualmente. Mujeres que atienden su casa y a sus padres que están en
situación de dependencia pueden recibir una ayuda en el día a día en el que
estamos. Con esta medida se reduce la institucionalización de mayores y
discapacitados, ya que las personas que estén a su cuidado pueden afrontar el
hecho de perder un empleo para dedicarse enteramente a ellos. Además, el coste
de una persona en un centro público es más costo que tenerlo en su hogar.
Muchas veces son ellos mismos los que no quieren ser llevados a una residencia
y así se cumple su deseo de permanecer en su casa con la ayuda de su familia. Y
no es solo el hecho de que sea más barato o caro, sino que el precio del amor y
el calor del hogar no es pagado con euros.
Bien es verdad que, como todo en
el día de hoy, el Sistema de Ayuda a la Dependencia no se libra de las garras
de la crisis. En el proyecto de presupuestos generales del Estado para el año
2014, El SAAD se verá recortado en un 47%. El Estado reducirá al mínimo las
ayudas a familias con personas dependientes. El objetivo de esta ley es
promover la autonomía y valía de discapacitados y mayores, que muchas veces sin
esta ayuda económica, pasan a duras penas estos días hasta que la economía
salga a flote, con ellos.
A fecha de 31 de Octubre también,
el 15,35% de catalanes que tenían derecho a la prestación económica de ayuda a
personas dependientes no habían recibido su cuantía correspondiente, en su
mayoría personas no cualificadas que cuidaban a un dependiente en el hogar. Jaén
renuncia a prestar la ayuda a domicilio por impagos de la Junta.
También 14.000 madrileños esperan esa ayuda a fecha de hoy, puesto que
la lista de espera ha ido creciendo y creciendo y que, llegado el punto, ha
explotado.
A día de hoy esta ley cubre los
gastos mínimos en servicios y ayudas a dependientes y personas que cuidan de
ellos. No sabemos qué es lo que les deparará el futuro pero esperamos que por
el bien se estas familias y por el resto de la sociedad, que se vuelva a
invertir en Servicios Sociales ya que todos formamos parte en ella.



